
Tal vez, sólo tal vez, han tenido un buen año,
un año sin sobresaltos, sin inquietudes, un año reposado, acomodado, un año relajado, casi feliz, casi, casi me alegro por ello. Otros, quizá hayan tenido un año cargado de problemas,
lleno de perplejidades, un año abrumador, inquieto, un año desesperante, lleno incertidumbres, pero con, tal vez, una única certeza.La certeza de que algo mejor es posible. Decía un rumano, "sólo los espíritus agrietados poseen aberturas al más allá". Por esos espíritus agrietados brindo, por esa perplejidad que los mantiene en movimiento, que los mantiene vivos. "Mi alma está inquieta y no descansará hasta reposar en tí", dijo el de Hipona. Con la única certeza de que no descansarán, no medirán esfuerzos hasta encontrar lo que buscan, es que deseo que éste año que comienza los encuentre, más perplejos, más inquietos que nunca, que el hambre y la sed de sus corazones los lleve constantemente al encuentro de aquel que pueda colmarlos. Qué los encuentre casi tan agrietado como a mi.
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